6/9/09

That wonderful night

El panorama era tan desesperante como patético: Luz cuasi inconsciente recostada en un banco en la cocina con un balde al lado y ganas de dormir y vomitar que le venían juntas. Marcela pidiendo a los gritos un caramelo para levantarle la presión. El dueño del bar que me explicaba que solo necesitaba dormir. Celeste que reclamaba algo para tomar, y una tercera, cuarta voz anónima recomendando limonada. Yo desorbitada y en silencio gastaba servilletas para limpiar los borbotones de saliva que Lu escupía.

La dueña del bar depositó un vaso de limonada y una latita de Coca Cola Zero (que miré con ansia de sed varias veces) sobre la mesa mientras a los gritos le contaba al otro encargado que afuera los pibes estaban descontrolados, que habían roto la bacha del baño de hombres. Nosotras sabíamos que la autora del hecho había sido Abigail y mientras yo osilaba entre la risa y el llanto escucho a Marcela, en un tono de desentendida y meneando su cabeza a modo de negación, diciendo "No, que mal! Cómo que rompieron la bacha?". Su caradurez estuvo a punto de hacerme explotar en carcajadas.

Tomé el vaso de limonada con paciencia de maestra jardinera y me dispuse a hablarle a la quebrada.

YO: Luz. Me escuchás? Yo se que querés dormir, y te entiendo, pero necesito que tomes esto, que es limonada.. porque dicen que te va a limpiar el estómago.

...

YO: Lu??

...

YO: Hay Coca también.. preferis Coca?

...

Miré al resto buscando apoyo. Celeste tomó la posta, agarró el vaso y en cuclillas se preparó para enfrentarla.

CELES: Luz, escuchame. Vas a tomar este vaso que tiene limonada, te va a hacer bien.

Repentinamente Luz se incorporó y con cara de culo y el delineador corrido nos dijo: NO-ME-GUS-TA-LA-LI-MO-NA-DA.

Y se volvió a acostar.

YO: Ah bue, borracha y todo se nos retova la piba.

Pensaba hacer un intento más cuando para sumarle emoción al asunto apareció Nati a los tumbos, borrachisima, con una sonrisa de oreja a oreja preguntando cómo estaba Luz. La hecharon de la cocina y se fue insultandonos.

Cuestión que el tiempo transcurría y Luz dormía comodamente, mientras de a ratos yo me acercaba a su pecho para controlarle el pulso y hacia el intento de despartarla para escuchar su constante respuesta: cinco más y vamos.

Y para sumar personajes a esta historia apareció la hermana de Luz, llamando a los celulares porque estaba afuera, en la puerta del bar, y nadie la dejaba entrar. Todas optamos por no atender, todas menos Lola, que algo ebria la atendió diciendole que se vuelva.. porque no se había puesto y estaba muriendo. Super creible la cosa.

Empezaba a brotar mi impaciencia cuando despertó y dijo articulando a modo exagerado: "Mandale un beso a Lucas" y se volvió a dormir profundamente.

Estiramos su siesta hasta que no dio para más y los dueños del lugar empezaron a barrernos los pies. Pudimos levantarla solo cuando apareció un conocido haciendose pasar por el hermano para llevarla en andas con nosotras hasta la puerta, donde Luz caminó sola (para nuestra sorpresa) y en zig zag mientras con cara de orgullosa nos decía "Obvio que puedo".

Esperamos bajo un techito a un remis que nunca llegó: Marcela, Magalí, dos amigos y yo, mientras Luz entre sonrisas repetía constantemente "Gracias". Sin más opciones de transporte acudimos al chico de Marce (que nos odió) y al papá de uno de los chicos, que comprensivamente esperó que realizaramos la operación Luz (consistió en abrir la puerta de la entrada principal del edificio, arreglarle la cara demacradisma y casi inarreglable, y esperar sostendiendo la puerta abierta mientras Maga la acompañaba en el asensor hasta el 11 B preparandole un speech para sus padres ya probablemente despiertos) y nos repartió por nuestras casas.

Al otro día hablando con Luz, mientras repetía todo el tiempo"la mejor noche de mi vida", me contó que había charlado con su madre largo y tendido al entrar al depto, y que no recordaba ni una sola palabra de lo que le había dicho.

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